Razones para Regocijarnos: Paz en medio de la ansiedad

En medio de la incertidumbre de la Pandemia Covid-19 enfrentamos circunstancias que nos pueden hacer sentir ansiosos:

 

  1. Conflictos interpersonales – ya sea que estemos pasando la cuarentena completamente solos o rodeados de nuestros familiares todo el tiempo, esto crea en nosotros tensiones y conflictos por la rutina y no tener formas de crear actividades que nos produzcan alegría.
  2. Temor y ansiedad – tanto en el ámbito financiero como las dudas que surgen respecto a qué tan efectivas han sido las medidas. También es normal tener dudas tales como ¿escuchará Dios nuestras oraciones? ¿Cuánto tiempo más se mantendrá esta situación?

Encontrar felicidad será difícil viendo las circunstancias a nuestro alrededor…Es necesario producir gozo.

¿Qué nos puede producir gozo? 

  1. Si cambia la circunstancia: en este punto no hay nada que podamos hacer para cambiar las circunstancias que vemos.
  2. Actividades que nos producen gozo: estas actividades están limitadas en nuestra vida por la pandemia, pero el gozo que viene de la Palabra de Dios y sus promesas  no depende ni de las circunstancias ni de las actividades.

Pablo habla del gozo de manera imperativa ¡Es un mandato!, no les da opción a los filipenses, sino que les ordena estar siempre gozosos.Lo más sorprendente de estas palabras son las condiciones en las que fueron escritas y las circunstancias de los filipenses.

Pablo estaba bajo arresto domiciliario, perdió su libertad y a pesar de esto repite 16 veces en 4 capítulos la orden “Regocíjense”. Los cristianos en Filipos eran fieles y de un corazón dador, sin embargo eran muy pobres y estaban atravesando persecución; además estaban afligidos por una grave división en la Iglesia y en medio de esas circunstancias reciben esta orden: ¡REGOCÍJENSE!

Cinco mandamientos o imperativos de Pablo a los filipenses:

  1. Regocíjense – este gozo lleva una clave; ese regocijo debe ser EN EL SEÑOR
  2. Sean amables – es difícil mantener una actitud amable a otros en medio de situaciones difíciles pero elige serlo, recuerda: eres ejemplo, tus hijos te miran, tu familia te mira, tus vecinos te miran y ese testimonio de amabilidad hablará alto y claro de tu fe.
  3. No estén ansiosos – la ansiedad es una fuerza poderosa, debemos recordar este mandamiento, declararlo en voz alta y decidir no estar ansiosos, llevando a Dios nuestras preocupaciones en el siguiente mandamiento…
    • Ora: oremos a Dios con transparencia, presentando y entregando nuestra ansiedad, lleva a Dios tus peticiones, orando con fe.
    • Piensa: nuestros pensamientos crean ansiedad, lo que vemos y pensamos nos crea ansiedad, Pablo nos manda a ocupar los pensamientos en todo lo bueno, en las cosas que Dios ha hecho en nuestras vidas con anterioridad, las promesas de la Palabra de Dios y en su soberanía.

Un resultado:

“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento guardará sus corazones y mente en Cristo Jesús”

Esta paz no es un sentimiento, ni un estado mental, es una paz que no se puede explicar en medio de circunstancias difíciles que producen ansiedad, es una paz que guarda nuestros corazones y mentes. Este gozo, esta paz nos va a dar la sabiduría para ser luz en medio de nuestra familia y vecinos y nos acercará a conocer a Dios en su Palabra. Recuerda, las circunstancias cambian, pero Dios sigue siendo el mismo.

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