EN CASA PARA NAVIDAD – “Adorad al Rey”. Parte 2

21/12/2025

EN CASA PARA NAVIDAD – “Adorad al Rey”. Parte 2

Predicador:
Passage: Mateo 2:1-12
Tipo De Servicio:

Expositor: Todd Tillinghast

El nacimiento de un rey requiere:

  1. Una  respuesta:

 Los hombres sabios, conocidos popularmente como “reyes magos” se movilizaron desde Babilonia hacia Jerusalén. Su conocimiento sobre Yahweh, el Mesías o las profecías del pueblo hebreo probablemente provenían del tiempo en el que el pueblo judío fue exiliado en Babilonia 500 años antes. La respuesta que tomaron estos hombres al ver la señal del nacimiento del Rey fue TOMAR ACCIÓN.  Llegaron ante Herodes, quien reinaba en Jerusalén bajo el mando de Roma,  aunque era llamado “el Justo” estaba muy lejos de serlo y preguntaron directamente por el nuevo rey. De inmediato Herodes se turbó, investigó por medio de los religiosos judíos, quienes terminaron negando lo que los profetas habían descrito, buscando un mesías violento y poderoso. Herodes terminó ordenando el asesinato de miles de niños menores de 2 años ante la amenaza a su puesto. La única respuesta correcta fue la de los sabios: TOMAR ACCIÓN para estar cerca de quien buscaban, del rey que había nacido, para adorarle.

2. El nacimiento de un rey causa regocijo:

“Cuando vieron la estrella se regocijaron mucho con gran alegría” Esa estrella había desaparecido, pero al salir de consultar con Herodes, vieron la señal nuevamente. Belén está a unos 6 kilómetros de Jerusalén, la estrella apareció directamente sobre la casa en la que María y José vivían con Jesús. El regocijo de los sabios debió ser muy evidente, celebrando que sí lograrían encontrar al nuevo rey.

3. El nacimiento de un rey merece un regalo

Al entrar en la casa vieron al niño con su madre, se postraron y lo adoraron. Estos hombres adultos, sabios, entraron como pudieron a esta humilde casa y se postraron para adorar a Jesús, para entregarle el regalo de la Adoración pura, que es al final el único regalo que el Rey de Reyes espera de nosotros. Fue en realidad un regalo con tres expresiones: oro, incienso y mirra. Realeza, adoración y perfume fino para el momento de su muerte.

Evitemos volvernos como Herodes, reyes impostores en el trono de nuestras vidas, tomando decisiones egoístas.

Jesús, el Mesías a quien le celebramos el cumpleaños cada año, realmente merece respuestas de acción, de regocijo y el regalo de nuestra vida postrada a sus pies. Él ya murió en la cruz por nuestra salvación… ¿Cuál es tu respuesta ante él hoy?