LA LEY DEL AMOR- como complacer a las personas de la manera correcta – Parte 3 (Romanos 15:1-22)
Pastor Todd Tillinghast
La carta a los Romanos se acerca a su conclusión después de un largo recorrido estudiando capítulo por capítulo la enseñanza de Pablo. Dentro de esta sección final continúa desarrollándose la ley del amor, un principio central del evangelio que enseña que nuestra deuda permanente con otros es amarles. Este amor no depende de afinidad, acuerdo o comodidad, sino que debe extenderse incluso hacia personas con quienes existen diferencias, conflictos o desacuerdos.
Jesús estableció este mandato como una característica esencial de sus seguidores: amar a otros. Sin embargo, ese amor debe expresarse especialmente cuando existen diferencias dentro de la iglesia. Hay temas fundamentales de la fe sobre los cuales la Escritura es clara y no admite discusión, pero también existen asuntos secundarios donde creyentes sinceros pueden tener opiniones distintas. En esos espacios, la unidad debe mantenerse mediante la ley del amor.
Romanos 14 ya había mostrado la diferencia entre creyentes fuertes y débiles, explicando que la madurez cristiana implica restringir incluso libertades personales para evitar ser piedra de tropiezo para otros. Ahora Pablo amplía ese principio y desarrolla cómo debe verse ese amor en la práctica.
1. Tratar a otros de una manera saludable
Pablo dice: “Nosotros los que somos fuertes debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no agradarnos a nosotros mismos.”
El mayor problema del ser humano no es externo sino interno: nuestra tendencia natural a colocarnos primero. Incluso cuando intentamos agradar a otros de forma poco saludable, muchas veces el verdadero objetivo sigue siendo nuestro beneficio: aprobación, aceptación o evitar conflictos.
Por eso Pablo presenta una forma distinta de agradar a otros. No se trata de complacencia basada en necesidad emocional o dependencia, sino de buscar genuinamente el bien del prójimo.
El mandato es:
- Sobrellevar las flaquezas de los débiles
- No agradarnos a nosotros mismos
- Buscar la edificación del otro
Sobrellevar no significa simplemente tolerar o soportar personas difíciles. Significa caminar con ellas durante sus luchas, pecados, debilidades y cargas. Implica permanecer presentes cuando otros fallan y responder con gracia mientras se les llama al arrepentimiento y crecimiento. La unidad de la iglesia depende de esta disposición. Siempre habrá presión externa e interna intentando dividir. Por eso proteger la unidad debe convertirse en una prioridad.
La pregunta es: ¿Estamos cuidando a quienes tienen mayores necesidades o simplemente esperamos que maduren más rápido?
La ley del amor exige poner las necesidades del hermano por encima de la comodidad personal.
2. Seguir el patrón o principio de Cristo al servir a otros
Pablo presenta el ejemplo supremo: “Ni aun Cristo se agradó a sí mismo.”
Cristo no vivió buscando su comodidad. Su vida completa fue servicio y sacrificio. Su muerte en la cruz no fue solamente por un grupo específico, sino por personas de todas las naciones.
Jesús derribó barreras:
- Entre judíos y gentiles
- Entre personas consideradas puras e impuras
- Entre culturas diferentes
- Entre quienes estaban separados por religión o tradición
El deseo de Dios siempre ha sido unir. Desde el Antiguo Testamento aparecen promesas mostrando que las naciones serían incluidas dentro del plan de redención.
La unidad no existe solo para mantener buenas relaciones o evitar conflictos. Existe porque refleja el carácter de Cristo y demuestra el evangelio al mundo.
La realidad es que resulta más cómodo relacionarnos con personas similares a nosotros:
- Mismo trasfondo
- Mismas opiniones
- Misma cultura
- Misma doctrina secundaria
Pero Cristo murió precisamente para romper esas barreras. El amor cristiano se evidencia cuando permanecemos unidos incluso en medio de desacuerdos.
Razones por las que la unidad es tan importante
1. Cristo murió por todas las personas
Cristo murió también por quien incomoda, hiere u ofende. Por eso la unidad debe tomarse con seriedad. Las ofensas ocurrirán inevitablemente. La pregunta no es si habrá ofensas, sino cómo serán manejadas. Ignorar conflictos puede amenazar la unidad. Resolverlos con humildad y verdad protege el cuerpo de Cristo.
2. Cristo es el modelo perfecto
Jesús se acercó a personas rechazadas:
- Publicanos
- Prostitutas
- Gentiles
- Personas consideradas impuras
Su ejemplo demuestra una ley superior: la ley del amor.
3. La Palabra gobierna este amor
La Escritura no solo fortalece individualmente, también establece cómo relacionarnos. No podemos escoger únicamente los mandamientos cómodos. La obediencia incluye amar, servir y priorizar a otros.
3. Confiar en el poder de Dios para amar y servir a otros
El estándar presentado por Pablo es demasiado alto para depender únicamente de esfuerzo humano.
Amar así requiere:
1. La Palabra de Dios
La Escritura es viva y eficaz. Al estudiarla, memorizarla y meditarla, transforma el corazón y revela áreas que necesitan cambio. La unidad nace cuando todos se someten al mismo fundamento: la Palabra.
2. La esperanza
La esperanza permite perseverar creyendo que Dios continúa formando una comunidad más parecida a Cristo. Aunque todavía no vemos el resultado completo, seguimos avanzando esperando el cumplimiento final.
3. La resistencia
Resistir significa permanecer. No abandonar relaciones difíciles. No rendirse ante conflictos. Continuar caminando juntos hasta el final. La carrera cristiana no consiste en llegar primero, sino en perseverar juntos.
4. El gozo
El gozo verdadero no depende de personas ni circunstancias. Las personas decepcionan. Las circunstancias cambian. El gozo proviene únicamente de Cristo y permanece aun cuando todo alrededor cambia.
5. La paz
La paz debe protegerse intencionalmente. Mantener paz no significa comprometer verdad ni ignorar pecado, sino hacer todo lo posible para preservar relaciones y unidad.
Aplicación
Es necesario preguntarse:
- ¿Qué amenaza actualmente la unidad?
- ¿Existen ofensas no resueltas?
- ¿Hay conversaciones difíciles pendientes?
- ¿La ocupación está impidiendo construir relaciones?
- ¿Se están priorizando conexiones reales dentro del cuerpo de Cristo?
Proteger la unidad puede requerir sacrificar comodidad personal.
Puede significar:
- Acercarse a alguien
- Resolver conflictos
- Invitar a conversar
- Participar más profundamente en comunidad
- Priorizar relaciones espirituales
La unidad necesita intención.
Conclusión
La iglesia fue diseñada para mostrar al mundo personas comprometidas unas con otras mediante el amor de Cristo.
La ley del amor llama a:
- Sobrellevar las debilidades de otros
- Servir siguiendo el ejemplo de Cristo
- Proteger la unidad
- Confiar en el poder de Dios para perseverar
Cristo es nuestra esperanza, gozo, paz y fortaleza. Solo mediante Él es posible amar de esta manera y vivir una unidad que glorifique a Dios.

